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PREGUNTAS FRECUENTES SOBRE LA HEPATITIS C


CONOZCA LOS DATOS DE LA HEPATITIS C

Quizás se pregunte qué es la hepatitis C y por qué es importante recibir tratamiento, incluso si no siente síntomas. Bien, no está solo. Estas son respuestas a algunas preguntas frecuentes sobre la hepatitis C.



PREGUNTAS ÚTILES PARA HACERLE AL MÉDICO SOBRE MAVYRET

Sobre la hepatitis C crónica

Si usted tiene hepatitis C, no está solo: aproximadamente 3.4 millones de personas viven con hepatitis C en los Estados Unidos. La hepatitis C es una enfermedad causada por un virus que infecta el hígado. Una infección por hepatitis C puede causar la inflamación del hígado y el ataque del sistema inmunitario a las células hepáticas sanas. Se puede transmitir a través del contacto sanguíneo directo o cuando la sangre de una persona con hepatitis C entra en contacto con la sangre de otra persona.

La hepatitis C puede ser una enfermedad silenciosa, lo cual significa que las personas pueden padecerla, pero sin síntomas notables: aproximadamente el 70 % al 80 % de las personas con hepatitis C aguda no tienen síntomas. Sin embargo, algunas personas pueden experimentar síntomas leves a graves poco después de ser infectadas.

Debido a que muchas personas no tienen síntomas, es posible que no sepan que tienen hepatitis C y por lo tanto no busquen tratamiento. Los síntomas de la hepatitis C crónica pueden tardar años en desarrollarse. Durante este tiempo, la persona infectada puede contagiar el virus a otras.

Los síntomas tanto de la hepatitis C aguda como de la crónica pueden incluir los siguientes:

  • Fiebre
  • Fatiga (sensación de cansancio, incluso luego de descansar lo suficiente o realizar una cantidad normal de actividades)
  • Pérdida de apetito
  • Náuseas (malestar estomacal)
  • Vómitos
  • Dolor abdominal (dolor de estómago)
  • Orina oscura
  • Heces de color arcilla
  • Dolor articular
  • Ictericia (coloración amarillenta de los ojos o la piel)

Si usted tiene hepatitis C crónica, es posible que deba realizar algunos cambios en su estilo de vida para mantenerse lo más saludable posible. Es importante que hable con su médico sobre lo siguiente:

  • Reducir o suspender el consumo de alcohol
  • Comer una dieta saludable
  • Dejar de fumar cigarrillos

La hepatitis C es causada por un virus que se transmite cuando la sangre de una persona infectada con el virus de la hepatitis C entra en contacto con la sangre de alguien que no está infectado. Tampoco se contagia a través de los alimentos o el agua ni por sentarse en asientos de inodoros.

La hepatitis C no se puede transmitir por compartir cuchillos, tenedores o cucharas; amamantar; abrazar, besar o tomarse de la mano; o toser o estornudar.

Hable con el médico sobre realizarse pruebas de hepatitis C si alguno de los siguientes enunciados es verdadero:

  • Nació entre 1945 y 1965
  • Actualmente utiliza o utilizó agujas compartidas
  • Recibió tratamiento por un problema de coagulación de la sangre antes de 1987
  • Recibió una transfusión de sangre o un trasplante de órgano antes de julio de 1992
  • Recibe un tratamiento de hemodiálisis a largo plazo
  • Tiene pruebas de hígado anormales o enfermedad hepática
  • Trabaja en atención médica o seguridad pública y estuvo expuesto a sangre a través de un pinchazo de aguja u otra lesión por objeto cortante
  • Está infectado con el VIH
  • Es un niño que nació de una madre con VHC positivo
  • Estuvo en la cárcel o en prisión
  • Ha utilizado drogas intranasales
  • Le han realizado tatuajes o perforaciones corporales en un centro no autorizado o en un entorno informal

Existen formas de reducir el riesgo de contraer el virus de la hepatitis C, las cuales es posible que desee analizar con su familia y sus amigos.

Algunas de estas incluyen:

  • No compartir o reutilizar agujas, jeringas o cualquier otro equipo de preparación e inyección de fármacos, esteroides, hormonas u otras sustancias.
  • No compartir navajas, cepillos de dientes, cortaúñas ni otros artículos de aseo personal que puedan haber entrado en contacto con sangre infectada
  • Realícese tatuajes o perforaciones corporales únicamente en un centro autorizado y formal

Muchos análisis de sangre se utilizan para detectar la hepatitis C. Un médico puede solicitar solo uno o una combinación de estos análisis. Por lo general, en primer lugar una persona se realizará una prueba de selección que indicará si ha desarrollado anticuerpos para el virus de la hepatitis C. (Un anticuerpo es una sustancia que se encuentra en la sangre y que el cuerpo produce en respuesta a un virus). Un resultado positivo de una prueba de anticuerpos significa que una persona estuvo expuesta al virus en algún momento de su vida. Si la prueba de anticuerpos da positivo, lo más probable es que el médico le recete una segunda prueba para confirmar si el virus todavía está presente en el torrente sanguíneo de la persona. Consulte a su médico o comuníquese con su Departamento de Salud local para buscar laboratorios de análisis en su área.

Obtenga información sobre términos clave de la hepatitis C

La hepatitis C incluye diversos genotipos particulares, o cepas genéticas del virus. El médico tendrá en cuenta su genotipo de virus al decidir qué tratamiento ofrecerle, la dosis de sus medicamentos y cuánto tiempo durará el tratamiento.

Existen 6 genotipos principales conocidos y más de 50 subtipos de hepatitis C. En los Estados Unidos, el genotipo 1 es el más frecuente.

“Curado” significa que el virus de la hepatitis C ya no será detectable en sangre 3 meses después de haber terminado el tratamiento de la hepatitis C con MAVYRET. 12 semanas después de haber completado el tratamiento, su médico le hará un análisis de sangre para determinar si el virus de la hepatitis C aún puede detectarse.

La hepatitis C crónica puede causar la cicatrización del hígado (a veces denominada “cirrosis”). En pacientes con cirrosis, el tejido cicatricial reemplaza al tejido sano.

La cirrosis puede avanzar de forma tan lenta que las personas no experimenten síntomas durante años, hasta que comience a producirse el daño en el hígado. Algunos signos visibles de cirrosis son palmas rojas, venas pequeñas similares a las arañas en el rostro o en el cuerpo y líquido en el abdomen (área del intestino). Aproximadamente del 10 % al 20 % de las personas desarrollarán cirrosis como resultado de su infección por hepatitis C durante un periodo de 20 a 30 años. El médico tendrá en consideración si tiene cirrosis al determinar qué opciones de tratamiento son apropiadas para usted.

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La infección de hepatitis C puede ser aguda (dura un periodo corto de tiempo, menos de 6 meses de desde el momento de la exposición) o crónica (largo plazo, o que dura más de 6 meses).

Aproximadamente del 75 al 85 % de las personas que se infectan con el virus de la hepatitis C desarrollan infección crónica, la cual puede durar toda la vida.

Cuando la infección por hepatitis C avanza y la cirrosis (cicatrización del hígado) progresa, el hígado comienza a fallar y ya no pueden eliminar las sustancias tóxicas de la sangre como solía hacerlo.